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  Nuevos estudios refutan reporte de bacteria que come arsénico
09 de Julio de 2012 18:42

Torres de toba en el lago Mono, en California. Foto: AP

Torres de toba en el lago Mono, en California.
Foto: AP

MALCOLM RITTER

Fue un descubrimiento inquietante. Una bacteria extraña de un lago californiano que prosperaba gracias a algo totalmente inesperado: arsénico. El hallazgo dejaba entrever que una forma distinta de vida como la conocemos en La Tierra podía existir en otro planeta.

La investigación, publicada por una reconocida revista científica en 2010, suscitó conjeturas intensas sobre cómo podría existir la vida fuera de la Tierra y las disensiones inmediatas de algunos en torno a la conclusión original.

El domingo, la misma revista, Science, publicó dos informes que refutan la investigación original. "Claramente muestran" que la bacteria no procesa el arsénico del modo como los investigadores afirmaron, dice una declaración adjunta de la revista.

El asunto comenzó cuando científicos dirigidos por Felisa Wolfe-Simon, del Instituto de Astrobiología de la NASA, publicaron un informe, según el cual, la bacteria, hallada en el lago Mono, en el este de California, podía desarrollarse sustituyendo el fósforo con arsénico. Los investigadores estudiaron el lago Mono debido a sus altos niveles de arsénico y difundieron sus conclusiones de los experimentos que efectuaron en laboratorio.

Su informe provocó escepticismo debido a que el fósforo es uno de los elementos considerados esenciales para la vida, mientras que el arsénico, aunque de composición química similar, es venenoso.

Si esta bacteria tiene capacidad para romper reglas como ésta, argumentaron algunos, ¿quién sabe qué clase de vida extraterrestre pudiera ser posible?

Sin embargo, no todos quedaron convencidos de las conclusiones del informe. El año pasado, Science publicó varias impugnaciones de otros científicos.

Según los dos nuevos informes, los investigadores hicieron sus propias pruebas con la bacteria. Un equipo, que dirigió Rosemary Redfield, de la Universidad de British Columbia, en Vancouver, Canadá, informó que el arsénico no contribuye al desarrollo de la bacteria. Quizá el resultado original corresponde a algún tipo de contaminante no detectado en el arsénico que utilizaron los investigadores, señalaron.

El otro informe, de investigadores suizos, concluyó que la bacteria era sumamente resistente al efecto venenoso del arsénico, pero que aún necesita fósforo para crecer. En el experimento original, concluyeron, la contaminación con partículas de fósforo pudo haber permitido el crecimiento de la bacteria.

De acuerdo a los resultados resumidos en la declaración de Science, el nuevo informe muestra que la especie bacteriana referida "no rompe las reglas establecidas de la vida, a diferencia de como Wolfe-Simon interpretó los datos de su equipo".

Empero, Wolfe-Simon, hoy en el Laboratorio Nacional Lawrence Berkeley, defiende su investigación.

En un correo electrónico enviado a The Associated Press, dijo que "no hay nada en los datos de estos nuevos informes que contradiga nuestros datos publicados". Agregó que su equipo continúa profundizando sobre el hallazgo de la resistencia extrema al arsénico.

AP